Primero que nada, quiero darte las gracias por regalarme tu atención y tomarte un tiempo para leerme.
Segundo, deseo que en este nuevo año 2025 te animes a sentirte en el presente porque es en el ahora el momento donde tenemos la oportunidad de ser nuestra versión más auténtica.
Ahora, quiero hacerte esta pregunta: ¿pudiste tomarte un tiempo a solas para reconocer como estuvo para ti el año 2024 que recién acaba de finalizar?.
Si ya hiciste o no esa evaluación, te propongo este método CUALITATIVO: escoge un espacio en donde no tengas interrupciones y en el que te sientas a gusto (puedes poner una música suave, prender un incienso o una vela). Luego toma la lista, o escríbela ahora en un papel, con esas metas que querías lograr. Has tres respiraciones profundas inhalando y exhalando lentamente por la nariz. A continuación te invito a ponerte las manos en el corazón, leer en voz alta cada una de esa metas y luego cerrar los ojos para escuchar lo que te quiere decir tu voz interior en cuanto a eso que te propusiste al inicio del año pasado.
De esta manera, puedes usar otro método de evaluación diferente al CUANTITATIVO o binario que establece como éxito o fracaso el alcanzar o no una meta. Para mí, este tipo de evaluación es un poco rígida y cerrada porque deja por fuera el hecho de que, consientes o no, constantemente nos estamos transformando. Si para alguna meta no tuviste el resultado que te habías planteado, entonces lo más seguro es que hubo comportamientos, creencias, valores, etc, que fuiste cambiando a lo largo del tiempo y por lo tanto eres diferente a la versión de cuando te las planteaste inicialmente.
Por eso, cuando nos permitimos escuchar nuestra voz interior o conectar con la intuición, podemos ampliar en el autoconocimiento y a la vez ir soltando los condicionamientos del deber ser.
Por ejemplo, una de las metas que yo me propuse para el 2024 fue crecer en mi soberanía. Cuando hice el mismo ejercicio que te propuse al principio de este texto, fue muy satisfactorio recibir de mi voz interior la confirmación de que cada vez puede identificar mejor en mi sentir si una decisión o paso que quiero dar, está alineado o no con la esencia del ser que soy.
No tienes que esperar al fin de un año calendario para practicar esta evaluación CUALITATIVA de tus propósitos. Por el contrario, si te permites cultivar diariamente tu conexión con la intuición, tu sentir será el mejor timón para llevarte en la dirección hacia tu mayor bien.
Si te estás preguntando como puedes aprender a tener o ampliar tu conexión con la intuición, te animo a realizar de forma consecutiva las cincuenta meditaciones intuitivas que están disponibles en mi canal de YouTube haciendo clic aquí.
Te mando un abrazo cariñoso,
Ana María.